domingo, 27 de mayo de 2018

INVIERNO/ ARARO´Y



ARARO´Y
Ho´ysä, araro´y niko
ha che pire rapy.
Añapymi
 ahoja aku guýpe
ambyaku potávo
che rete ro´ysä
ha apyta akevy
aha´arövo
ombyakuva´erä
che ä ro´ysä
ipuhë kangy asy
ryapúpe.



INVIERNO
Hace frío, es invierno
y  tengo la piel quemada,
me metí a la cama
bajo una cobija cálida
para emtibiar
mi gélido cuerpo
y quedé adormilado
esperando
que alguien  caliente
mi alma helada
con el suave susurro
de su respiración




CAEN LAS FLORES/ TAJY IPOTYKÚI/ CAEM AS FLORES




TAJY IPOTYKÚI

Ipotykúi tajy, 
ipotykúi jeýma
ha chemomandu´a
pya´ete ohasaha ára, 
che katu aikove gueteri
che vy´a´ÿ ndive.


CAEN LAS FLORES

Caen las flores del lapacho,
van cayendo nuevamente
y me recuerda
que va pasando muy de prisa el tiempo
y yo vivo aún
con mi tristeza.


CAEM AS FLORES

Caem as flores do ipë
väo caindo novamente
e me fazem lembrar
que vai passando depressa o tempo
e eu vivo ainda
com minha tristeza.

Traducción al portugués, Almir Silveira
Feliciano Acosta

Araro´y-Invierno-Inverno- 2016

EN TORNO A LA OBRA POÉTICA DE FELICIANO ACOSTA




   Delfina Acosta
   Escritora

EL poeta, docente e investigador cultural, Mauro Lugo, escribe estas líneas, estas valiosas apreciaciones sobre la escritura versátil  del poeta Feliciano Acosta, autor de la obra literaria Haiku: Acosta nos demuestra una vez más, que la lengua guaraní tiene la posibilidad de adaptarse a cualquier técnica del mundo. Desde hace tiempo nuestro vate venía aplicando a la poesía guaraní, distintas técnicas de renovación, porque su intención es enriquecer la producción poética, de ahí su permanente búsqueda de diferentes propuestas poéticas, y todo porque la poesía en lengua guaraní se proyecte al universo.
“Escogió Feliciano Acosta una expresión lírica, el haiku, donde los temas se centran en la simplicidad de la vida cotidiana, desde donde se inserta en las profundidades del ser y se encuentra con la esencia misma de la belleza”, afirma en el prólogo del texto, la escritora, docente universitaria y presidenta del PEN Club del Paraguay, Emi Kasamatsu.
Leí con mucha atención la obra de Feliciano. L a estructura expresiva es sumamente económica y precisa. El  sentido literario y estético del haiku es buscado por el poeta en los valores y símbolos propios de la lengua guaraní. Lengua  que conoce perfectamente porque es egresado del  Instituto de Lingüística Guaraní, y porque ha escrito varios poemarios y textos de la literatura popular.
¿Cómo se adentra en los temas y tonos que propone la rigurosa poesía oriental?
¿Cómo organiza sus ideas, sus pensamientos, sus sentimientos, en torno a una expresión artística extraída de una cultura tan distante de nuestras costumbres y nuestra realidad?
En su manera precisa de identificarse con las palabras, concretamente con el verso, desde su fantasía y su libertad de inventiva, están las respuestas más firmes.
Feliciano Acosta nos demuestra que con la lengua guaraní, todavía marginada por las novelas y los cuentos, todavía discriminada en las charlas y las conversaciones de salón, se puede escribir sugerentes poemas. Algunas poesías de su autoría son bellas. Su obra refleja una concepción casi universal del amor y la naturaleza. Alternando la sencillez con un razonamiento refinado, va escribiendo versos de alto valor expresivo.
Una muestra de su pulso poético extraída del libro Haiku:

Ñe guarani
tove  toikove Puku
ñe pu porä

                Lengua guaraní
                que no muera, no muera
                lengua armoniosa.

Haiku lleva el sello editorial de Servilibro.

Esenciales, vitales, libres de ideas accesorias, sus versos poseen la suficiente energía para mover la fantasía del lector. Un límpido espejo del corazón es la poesía de Acosta, quien concibe la palabra con una armonía conceptual y formal, de manera que su propuesta lírica se afirma en lo sensible y en lo estético.
Siempre saludo con entusiasmo la aparición de un libro, considerando la escasa cultura que mantiene casi paralizada a la sociedad. Son los libros, los libros elaborados sobre la base del pensamiento creativo y artístico, los que han de echar luz a la oscura cotidianidad de este país encerrado, todavía, en la pobreza intelectual.
No se puede aguardar en la élite de los escritores, la aparición de novelas que ostenten la variedad, el estilo y el nivel creativo como Madame Bovary, de Gustave Flaubert. No se puede pretender ediciones de textos con vuelo universal, que merecieron el entusiasmo de los lectores y de la crítica especializada, como Los versos del Capitán, del Premio Nobel de Literatura Pablo Neruda. Sin embargo, hay publicaciones de libros que honran a las letras paraguayas. Las obras de Feliciano Acosta hacen honor a las letras.
Leer libros ayuda a mejorar el nivel del conocimiento, a cultivar el intelecto, a elevar la cultura. Un buen poeta es el portador de la belleza, y la belleza trae motivación para el ánimo. Feliciano Acosta es poeta. Feliciano busca motivar a los jóvenes, despertando en ellos el interés por la lectura. Participa activamente en charlas y tertulias literarias. Es cofundador del Club de Libros.
Finalizo esta reseña literaria con una inquietante poesía de su autoría.

ÑE RYRÝI
Che ahy´ópe
oryrýi
che ñe´ë.

Che ñe
osesëséva
ombokua
yvytu.

Che ruguy
opupu,
osapukái
mboriahúpe
çuaä
oipota
piro´y.

VOZ TEMBLOROSA
En mi garganta
tiemblan
mis palabras.
Mis palabras
que quieren brotar
a horadar
el viento.
Mi sangre
bulle,
grita
porque
sueña
el alivio
del pobre.

En mi garganta
tiemblan
mis palabras.
Mis palabras
que quieren brotar
a horadar
el viento.

Sin embargo
es mejor
que en mi misma garganta
se apague.

domingo, 21 de mayo de 2017

Lluvia/ Ama




El cielo enfadado
viste su traje negro
se encabrita
refunfuña, brama.
Se lamenta
desborda de agua,
en catarata que no acaba.
Mis ojos inundado de agua
no amaina
A quien espero no acude,
¿Acaso vendrá?.
Mi canto
húmedo también
acompaña

al tiempo y a mis lágrimas.


Ára ipochy
omonde ijao hû
ha oñembohavara
ongyryry, okororô
Hasê.
Ohykuavo hesay.
Ndopavéi y ñehê.
Che resa iñamáma avei
ha osyry, ndopíri avei
ha ndoúi aha’arôva
ndouvéimako hi’â
Che purahéi
hi’ýva avei
omoirû
ára ha che resaýpe



Tu retrato/ Ne ra´anga



Sin conocerte
dibujo tu rostro,
tu cuerpo,
toco tu alma
y empiezo a conocerte.
Tu sonrisa alegre
en tu retrato
es alegría.
Tu cuerpo
incita al deseo.
Tu alma, agua clara.
observo.
Y te miro
desde tu imagen,
desde tu alma
y te amo,
empiezo a amarte.



Roikuaa’ÿre
amoha’anga nde rova,
nde rete,
añatôi ne ánga,
ha añepyrû roikuaa.
Nde pukavy rory ne ra´angápe
vy’a’ÿ mbogueha.
Nde rete mba´epota mombayha.
Ne ánga ysyry sakâ,
ahecha,
ha ama´ê nde rehe.
ama’ê nde rehe
ne ra’anga guive.
Ne ánga guive
ha rohayhu,
rohayhu ñepyrû.





El tiempo pasa / Ára ohasa




La gota de lluvia
penetra por la ventana,
cae y se deshace en la sala.
Cierro la ventana
y a través del cristal
veo pasar el tiempo.
El hilo de la lluvia cae
y va pasando.
El viento
trae una arrugada hoja seca
que cuelga en la ventana.
Veo parar el tiempo.
Retrocedo,
miro el cristal de la ventana
y veo mi rostro.
Veo pasar el tiempo
muy de prisa.





Amaresa oike avetâ rupi
ha ho’a, ojeka kotýpe.
Amboty ovetâ
ha ikupéguio
ahecha ohasa ára.
Ama rovykâ ho´a
ha ohasa ohóvo
Yvytu oipete
Yvyrarogue piru cha´î
omosaingo ovetâre.
Ahecha ohasa ára
Aguevi ha ama´ê
ovetâ rováre ha ipype
ahecha che rova.
Ahecha ohasa ára,
pya´ete ohasa.


Hayku




Vare´a ñaña                                        El hambre cruel
mitä ryépe pñe'ë                                 en el vientre del niño
nokirirïvéi                                           inquieto vive.